Chorradas de plastilina

Se que ya ha pasado tiempo y a todo se os han hinchado, en mayor o menor medida, los bemoles al leer como un ignorante en materia de comic y cine de animación como Vicente Molina Foix mezclaba churras con merinas y, alzado en el pedestal virtual que le brinda Tiempo de hoy, arremetía como un viejo chocho contra estos medios de expresión artística en un artículo titulado “Dibujos animados”.

Sin medida, sin documentarse y sin mucho interés en el rigor de sus palabras (como debe hacer una persona cuyas pelusas del ombligo son el horizonte más alejado que puede vislumbrar su parcial mirada) metió en la batidora cómic, cine de animación y tiras cómicas, aderezó todo con un tono de mala baba “in crescendo” y sin cortarse un pelo nos soltó una retahila digna de un iletrado.

Y digo “digna de…” porque no olvidemos que el señor Molina Foix es un señor culto. No solo eso, es culto y de letras: “se graduó en Historia del Arte por la Universidad de Londres” dice su biografía de la Wikipedia… pero no se nota mucho porque incurre en el más pueril de los errores; tildar de “malo” o “tonto” lo que no gusta. Si no te gusta, di “no me gusta” (es sencillo) no digas “es una porquería” porque vas a quedar fatal. Lo primero es una opinión, lo segundo es un insulto y un rasgo de intolerancia y/o incultura.

El señor Molina Foix admira la “videocreación” y la “música clásica moderna”, géneros que fueron denostados y tildados de basura sus primeros momentos. Hasta al propio Stravinsky le tiraron tomates el día del estreno de “La Consagración de la Primavera”, pero nuestro protagonista de hoy, lejos de aprender de los errores ajenos, decide aplicar un punto de vista arcaico y arcaizante y mete la pata hasta el zancarrón criticando con una irrespetuosa falta de documentación unos medios de expresión artística que no es capaz de comprender.

Por eso voy a explicar brevemente los tres, para que, aunque no los aprecie, sepa que no es lo mismo:

· Comic (o tebeo): Es eso que se dibuja sobre un papel (o medio digital) consiste en varios dibujos, con o sin texto que desencadenan una secuencia lógica. Will Eisner lo definía como “Arte secuencial” y Scott McCloud, en su libro “Entender el Cómic” lo extiende a “Ilustraciones yuxtapuestas y otras imagenes en secuencia deliberada, con el propósito de transmitir información y obtener una respuesta estética del lector”.

· Viñetas cómicas: Son similares a los cómics pero, al contar una viñeta única, no hay yuxtaposición secuencial por lo tanto no existe la temporalidad.

· Cine de animación: Cine, creo que no tengo nada más que decir. Para un graduado en historia del arte debería ser valorado con igual consideración si está hecho a base de dibujos, de fotografías o de pixels, pero parece que no es tan sencillo.

Por otro lado, he de informar a Vicente Molina Foix, que, así como sus libros ya no se imprimen con tipos de plomo, los creadores de “Up!” no han empleado ni una sola pastilla de plastilina. Esta película está completamente generada con gráficos 3d mediante cálculos matemáticos para los que se emplean potentes computadoras. Para esto es necesario el talento de cientos de personas modelando todos los objetos del entorno, aplicando color y otras características a las superficies, colocando las luces virtuales para que tengan el emplazamiento, color e intensidad adecuados. Después, otro grupo de personas coloca esqueletos a todos los personajes para que reaccionen como deben y otros tantos hacen las animaciones de cada uno de ellos para que se muevan con ritmo, equilibrio y coherencia para dar vida a un guión escrito, revisado y rectificado hasta el infinito a medida que avanza un rodaje que suele extenderse unos 4 años de trabajo continuo. Detrás de estos talentosos artistas se esconde una tecnología creada por eminentes matemáticos, algunos de ellos responsables también de avances técnicos en terrenos mas dignos como la ingeniería y la aeronáutica.

Así que, si el señor Molina Foix no es capaz de apreciar el trabajo detrás de la animación 3d, el medio artístico que exige mayor cualificación técnica, artística y tecnológica hoy en día, al menos supongo que sabrá apreciar que la tecnología que hay detrás es un poco más compleja que la plastilina o lo que él usa… un boli.

Como rectificar es de sabios, hace unas semanas Vicente Molina Foix escribió un artículo en su blog titulado “Sobre el cómic 1” en el que no solo no rectifica, sino que nos llama zafios y tontos y además comete el espantoso ridículo de justificarse diciendo que muchos de sus amigos son apasionados del cómic. Cuando oigo (demasiadas veces) la frase:”Muchos de mis mejores amigos son gays” se me ponen los pelos de punta, pero en este caso, aparte de sentir vergüenza ajena, me ha parecido de una tontuna y zafiedad inmensas.

Como diría Nené Estivill, al final de los tebeos de Agamenón, en los que el personaje “solucionaba” un problema liando otra más gorda:”Igualico, igualico, que el defunto de su agüelico”

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