Vinyl Toys. Arte Pop del s.XXI

Reconozcámoslo, tanto 3d, tanta animación, efectos especiales, etc., al final se me iba a ver el plumero. Si, soy un friky, muy friky. No lo expreso mucho porque el bolsillo no me lo permite pero me chiflan todos los cachivaches, cómics, merchandising y juguetitos. Considero que son un rasgo distintivo de la sociedad que nos ha tocado vivir.

Concretamente los Vinyl toys y figuritas constituyen toda una revolución en el ámbito de la expresión artística. En Japón, donde los muñecos de vinilo y los manga no son exclusivos de grupos sociales marginales, esto no hay que explicarlo porque ellos llevan… tienen… en fin, Japón es un planeta diferente al nuestro, está en este, pero es otro mundo más avanzado…y mas hortera también, las cosas como son.
Supongo que el pistoletazo de salida a todo el mundo de los muñequitos colecionables lo dio George Lucas cuando, tras el estreno de Star Wars, se dedicó a comercializar juguetes de los personajes de la película mientras que la industria cinematográfica le miraba raro convencida de que el beneficio del cine estaba en vender entradas… animalillos.

Referencias a StarWars a parte, vivimos en una sociedad que ha infantilizado a toda una generación; mi generación. Somos los que se emancipan a los 30-35 años (o más!) que, debido a esto, hemos podido disfrutar de los cuidados y el soporte económico de nuestros padres (y de los bocatas de mamá) hasta una edad excesiva. Han cultivado en nosotros el germen del síndrome de Peter Pan y ahora se extrañan de que juguemos a Rol, leamos cómics y coleccionemos muñecos basados en películas de aventuras? Habrá que empezar a mirar quien es el que tiene el discurso más ilógico.

Volviendo a los Vinyl Toys. Un fenómeno que libera al merchandising. Las figuras ya no tienen su razón de ser porque representen personajes de pelis sino que son propuestas personales de los artistas (normalmente ilustradores pero también, grafiteros, artistas plásticos o diseñadores gráficos) y son aceptadas como tal.

Si internet ha supuesto la democratización del acceso y la creación de información, las figuras de vinilo han supuesto la democratización del merchandising ya que no es necesario ser parte de la maquinaria de una gran superproducción para tener tu colección de muñecos. Avances en los sistemas de producción permiten acelerar y abaratar su creación. Modelando en 3d la figura, se puede crear un prototipo impreso en 3d en pocas horas y utilizarlo para hacer un molde de silicona en negativo y copias huecas de resina obtenidas por un proceso de rotocast. Es un proceso laborioso pero con ganas cualquiera puede hacerlo. Los materiales no son difíciles de conseguir en una ciudad mediana.

La posibilidad de que cualquiera pueda hacerlos (o modificar los existentes) hace del Vinyl Toy un medio de expresión popular, pero si encima tenemos en cuenta la temática cartoon, pulp y de cine de serie b que suelen tener estos muñecos, podemos hablar de una autentica corriente de continuidad con el arte Pop de los años 60. Un sólido reflejo de la sociedad en la que vivimos una sociedad de plástico, de comprar y vender… y de entretener a la población con pan y circo.

Publicado en 3d Print, Arte, Diseño, Opinión y etiquetado , , , .